Barragán trata dentro de este margen uno de sus temas centrales de manera muy consecuente: el aspecto género de los roles sociales. Por ser una afectada pone el enfoque en la ambigüedad del rol de la mujer en la sociedad moderna: su cambio drástico en el área pública por un lado y el casi inexplicable caer de muchas mujeres en la trampa de patrones tradicionales dentro de sus relaciones personales causándoles malestar por el otro. Pero ninguna de estas pinturas de mujeres, en su mayoría muy llamativas, nos muestra el dedo índice dogmático feminista levantado y ni se entona ningún treno ni se echa la culpa a nadie. Haciendo uso del medio de distanciamiento, Mely Barragán toma sus figuras de mujeres de los cuentos de hadas, las telenovelas, los cómics y los comerciales. Todavía da un paso más adelante y evoca en su universo de imágenes los años cuarenta y cincuenta del siglo pasado.
Un elemento muy alarmante para el espectador es la duplicación de figuras o caras: ¿son imágenes reflejadas, es mi otro Yo o nuestro gemelo? Las “Casi Perfectas”, unidas por el codo como gemelos siameses, nos miran desde la tela de manera provocativa. Casi perfecta precisamente no es perfecta, como las chicas buenas a uno le gustarían siempre de ser. En todo caso las dos no son así y pues como suele decirse: “Las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes.” “¿Un Cuento de Hadas?” muestra en la parte derecha un árbol delante de un fondo al rojo vivo, mientras en la izquierda de un color azul- verde radiante no está sentada Caperucita Roja, pero una Lolita, derramando unas lágrimas bien calculadas. En este caso seguramente el lobo no hubiera sido el seductor. Son precisamente esta chispa y la ironía en la obra de Mely Barragán que nos hacen pensar y algunas pinturas como “La Compañera Ideal” incluso nos hacen sentirnos oprimidos.
Los materiales usados todavía subrayan el aspecto irónico. “El Pecado” por ejemplo, la ama de casa rechoncha tipo vampiresa en su ropa interior color azulado junto con sus dos clones de color violeto y verde, fue pintada, igual como “CareFree”, la soldada valiente y “Una de Dos” sobre una tela plastificada estampada que serviría normalmente para manteles decorativos en la cocina.
Sólo nos queda preguntar: “¡¿Hombres, si hay?!” Como no, uno como consolador de “Cuatro Lloronas”. Tres “Hombres” más con caras masculinas marcadas fueron captados en formatos de imágenes ovales “femeninos”. Para ellos el mundo parezca en orden todavía; pues al fin y al cabo ¿no son perfectos siempre?
Petra y Jens Herrmann
Within this context Barragán consistently works on one of her central issues: the gender aspect of social roles. Personally concerned the conflict of modern women’s role is the center of her attention: its dramatic change in the public sector of society on the one hand and the almost unexplainable as well as uncomfortable tangle in aspects of traditional patterns of women in their personal sphere on the other hand. However nowhere on the predominantly poster-like depiction of women the dogmatic feminist forefinger is raised, nor does she start to moan and put the blame on someone else. Using the means of alienation, Barragán borrows her women figures from fairy tales, soap operas, comics and commercials. She even goes a step further and evokes in her universe of images the fortieth and fiftieths of the past century.
For the observer the doubling of figures and faces that she uses in her paintings represent a disturbing element: are they mirror images, are they look-alikes, is it our twin? The “Casi Perfectas”, “knit” together at their elbows, look at us from the canvas in quite a provocative manner. Almost perfect is not exactly perfect, as one would like good girls to be. In any case those two are definitely not well-behaved, and how appropriate it says: “Good girls go to heaven, bad girls go everywhere.” “¿Un Cuento de Hadas?” shows on the right side a tree in front of a red glowing background, while on the left side with bright bluish green colors not as possibly expected Little Red Ridinghood sits but rather a Lolita, who sheds some well calculated tears. For sure in this case not the wolf would have been the seducer. And exactly this wit and the irony in Mely Barragán’s work make us think, some paintings like “La Compañera Ideal”, even anxious.
Beside that the ironic aspect in her work is emphasized by the materials she uses. “El Pecado”, the well-rounded housewife vamp in a bluish petticoat together with two clones in violet and green is exactly as “CareFree”, the brave woman soldier, or “Una de Dos”, painted on printed plastic fabrics which used to serve as decorative table cloth in the kitchen.
There only remains one question: “Men, do they exist!?” Yes, certainly, one as comforter of four cry-babies in “Cuatro Lloronas”. Three other men – “Hombres” – with prominent masculine faces are painted on “feminine” oval image formats. For them the world seems to be still all right; anyhow aren’t they always perfect?
Petra and Jens Herrmann